El i-MiEV se conduce de la misma forma que un vehículo convencional de motor térmico de combustión. La mayor diferencia, sin considerar las características técnicas, está en que el motor del i-MiEV no emite ruido; lo único que se escucha es el sonido aerodinámico y el de la banda de rodadura del neumático.
El i-MiEV puede recargarse desde un enchufe convencional conectado a la red eléctrica de 220 V. Esta recarga se realiza en un período de 8 hrs.
Este puede recargarse también mediante un conector de alta velocidad situado en el lateral izquierdo del vehículo. Utilizando este sistema, el i-MiEV puede recargar hasta el 80% de su capacidad en tan sólo 30 minutos. Esta modalidad (Electrolinera) se acaba de inaugurar en Santiago y está en vías de ampliación.